
El campesino chino Hai Zianzhang ha empleado seis años para perfeccionar su técnica pero finalmente ha sido logrado 'el milagro'. Las peras de su huerta crecen sobre los árboles con la forma de Buda.
Un día el ciudadano chino Hai Zianzhang tuvo un sueño que era que las peras que crecían en su huerto tuvieran la forma de Buda, una figura religiosa sagrada para budistas e hindúes.
Por ello, creó un molde y ha estado tarbajando durante seis años para que estos frutos crecieran con la forma que él había ideado.
Finalmente, Buda es una pera pero el esfuerzo económico que Hai tuvo que hacer aún no se ha visto compensado ya que vende estas frutas a 50 yuanes (5 euros).
Un día el ciudadano chino Hai Zianzhang tuvo un sueño que era que las peras que crecían en su huerto tuvieran la forma de Buda, una figura religiosa sagrada para budistas e hindúes.
Por ello, creó un molde y ha estado tarbajando durante seis años para que estos frutos crecieran con la forma que él había ideado.
Finalmente, Buda es una pera pero el esfuerzo económico que Hai tuvo que hacer aún no se ha visto compensado ya que vende estas frutas a 50 yuanes (5 euros).













